Vistas de página en total

martes, 26 de abril de 2011

Para Lucas desde mi Alma

Hijo del rigor;
de la exigencia y la pelea,
de haber sacado frutos,
ninguna duda queda.

Cansada cara blanca,
disfrazada de locura,
entendida de manía
o entendida de amargura.

Flaco, alto, bello,
inteligente, diplomático.
Oliendo los cabellos
de la madre; matemático.

Pesando en la balanza,
lo que pesa y lo que no,
inclinada a un costado
tal vez la vea yo.

Pues la misma diplomacia,
es mentira y burocracia,
como la carrera misma,
de abogado es falacia.

Aprendiste a no pensar,
en razones sin sentido,
que sentido absoluto
de tu vida, son motivo.

No existe lo Sagrado,
entre seres terrenales,
existimos entre iguales,
y vamos como ganado.

La enfermedad y la salud,
el vacío y la plenitud,
Jesús y Satanás;
unos menos, otros más.

Pero nadie está exento,
de tener un fuerte acento,
de ser igual violento,
por ausencia o a destiempo.

Y llegando ya este día,
veintidós años de vida,
es un ocho en Morfeo
tu mayor guía y trofeo
la que te vió nacer
en el día de la mujer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario