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sábado, 11 de agosto de 2012

Hacer el amor


Hacer el amor,
es dejar florecer el color
de la flor.
No arrancarla.
Es permitir la libertad.
No encadenarla.
Hacer el amor
es conocer el sufrimiento y,
sin resentimiento
no pensarlo transmitir.
Es un pájaro volando,
migrando a quién sabe donde,
recorriendo el horizonte.
No impotente en una jaula.
Es querer ser tu mirada;
calar en lo mas profundo.
No juzgarte camarada,
adentrarme en tu mundo.
Hacer el amor...
es una palabra, un gesto,
una percepción a tu favor,
un ojo honesto.
Hacer el amor
es una forma de pensar,
no constante ni altruísta,
es querer tu bienestar.

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Llevar mi vida como en un notero,
es algo extraño supongo pasajero.
Ser ejercitándome en ser en el recuerdo,
ser no solo siendo, 
habiendo sido hace un momento.
Control absoluto que no logro por completo;
ser pantalla de la vida reflejando lo que veo.
Cada imagen que almaceno
me convierte en una imagen
es muy vasto el terreno
y ya no queda margen.

La Cagada del Poder


Son estúpidos peones,
kamikazes instintivos.
Los primeros pelotones
avanzan hacia el vacío.
El rey es el corrupto,
el mítico, el de mirada fina.
Por el que muere el peón,
mientras el otro le caga encima.
El cadáver ignorante
yace en el basural.
Merecido final
para el que se mueve atrás-adelante.
Las moscas y los gusanos,
se acercan a la carne que falta.
La Corte se sobresalta:
!¿acaso no los cagamos?!
Se bajan los pantalones y,
aparecen otros mugrientos,
desnutridos y sedientos
esperando pa' almorzar.
El acto es conmovedor,
el amor, el corazón humano...,
la Reina dándolo todo;
el peón con la boca en su ano.

Miedo


de que muera tu madre
o la castigue tu padre.
A los ojos de la jaula no somos nada.
Se ríen las paredes ociosas;
se siente el hedor de las heces en tus intestinos.
El animal que observa te golpeará y
la puta se reirá de tu nerviosismo.
Miedo de aquél drogadicto en la esquina,
de aquél mulato pobre,
de aquél que quema el cable,
para vender el cobre.
Los fantasmas miserables
en los niños que alucinan.
Un pasado entre cartones,
en tolueno los fascina.
El neurótico es distinto.
Obsesivo, perseguido
paranoico, reprimido,
masa amorfa ¡Desvivido!
La avenida es el peligro,
si temés a la mirada soberbia,
de las vigilantes cámaras,
que juzgan toda materia.
Terminarás siendo uno más,
caminando o en la esquina.
Apurado los apuntarás,
mientras tomas paroxetina.

El paranoico Omnipotente


Odia la mirada fija.
¿Que buscás en Su ojo?
¿Intimidarle?
¿Su enojo?
¿Ver cual es más grande?
Mejor caminá callado y,
observa con precaución,
un distante de sinrazón
despierta lo endiablado.
Cuando pases a Su costado,
no lo choques con el hombro.
Te destruye y tu escombro
lo hace polvo del pasado.
Es posible que esto ocurra;
que en la calle sangre escurra.
Habrá fiesta, negra murga
si Su ira se divulga.

domingo, 22 de julio de 2012

Sobre los escritores


Escribir es placer pleno. El alma del escritor es invadida por aquellos sueños que atravesaron la superficie de la Tierra. Cuando uno escribe se olvida de la jaula de los hombres y de la misteriosa paranoia de las relaciones humanas. Un escritor puede convertir la realidad, es el único capaz de hacerlo. Puede también describirla con sus más crudos tintes, pero en esta empresa, lo despreciable de la realidad se vuelve poesía si así lo desea el escritor. Una poesía que nos enfrenta a verdades desagradables es pura belleza. Considero que la misión última del poeta es enfrentar al hombre a lo más terrible de su ser...; no existe lo terrible en sí para el poeta, pero éste descubre que para un ellos y para sí, existe. La estructura es el sujeto, la perspectiva, y no lo que  se supone que conlleva la cualidad. El momento en que el escritor se siente orgulloso de su producto es único. La inspiración..., a través del poeta, logra provocarle sonrisas a la tristeza. Cuando se ve plasmado en esencia el pensar y  sentir que dominan al sujeto, podemos hablar de un escritor o poeta que experimentó la inspiración. Es el momento en que las alas de la imaginación encuentran reposo en la calidez de las palabras que comprenden su vuelo.

miércoles, 6 de junio de 2012

Deseo


Amor... todo lo que necesitamos para convertinos en afecto.
Lo que quieren ustedes, lo que quiero yo,
lo que el solitario quiso,
en lo que el escéptico no creyó.

Alegría. Para vivir la mañana en un canto de pájaros.
Para olvidar la duda y  sofocar el padecer
invitando duras caras a volver a embellecer.

Deseamos mucho más..., mucho más, de lo que deseamos. Eso es inalcanzable. Al cumplir tu deseo una parte tuya morirá. Todo lo que pocos hayan, los que viven en paz, los grandes vividores, no es suficiente. Es necesario llegar, al menos, a conocer alguna gran satisfacción..., para entonces dejarla ir en tu aire y, desinflado, sentir de nuevo el vacío. Luego la sensación del aire será diferente. Cuando inhales el aire será frío como el de las montañas y el placer de sentirse vivo y la satisfacción serán mayores. Y, al inhalar, el vacío será solo cuestión de aire, pues quien se atreve a conocer satisfacciones no le teme a los vacíos. 

lunes, 4 de junio de 2012

¡Tú, imperfecto!


Hay algunos días de los que nunca me olvido.
Esos, los inmemorables, son los que la memoria
pretende guardar sólo para charlas distendidas.
Aparece el caos casi como una proceso rutinario.
Como las leyes de la física -equilibrio dinámico-
Así es... el horizonte es sólo perspectiva.
Algunos lo ven, otros lo ignoran.
Detesto ver el vaso vacío,
cuando, en realidad, está lleno.
Algunos ven más,
pero añoran menos...
Otros esconden los deseos
en la tierra; cuatro metros.
Olvidan sus necesidades,
no muestran su imperfecto.

lunes, 21 de mayo de 2012

Ellas


Ellas. Para las que no importaba la distancia, el tiempo, la forma, la mueca, la fuerza. Nada de eso interesaba demasiado.Al hablar eran presas de otro tiempo. Cada palabra era suficiente, cada palabra presentaba una lectura…, creían comprenderse perfectamente. Se conocían con soltura…, en principio, el diálogo había sido superficial para finalmente atravesar la superficie. Disfrutaron compartiendo sus fotos, sus memorias, sus gustos; disfrutaron y lloraron juntas y a la vez muy separadas. Cuando le contó sobre su vacío, sobre el pensamiento de suicidio cotidiano, brillaron dos ojos apresurados dispuestos a entenderlo todo. Se empaparon. Fue un momento hermoso, como aquél en donde discutían sobre la belleza en la fealdad y la fealdad en la belleza, riendo gustosamente por sus ejemplos siempre tan oportunos. Estaban realmente conectadas, cada una en su lugar, pero unidas al fin. Hablaban muchísimo, dejaban de hablar, generaban silencios no molestos para ellas que para muchos, en realidad, resultarían incómodos. Una lógica incomprensible pero con una historia bien fundada. Era una relación diferente, algunos ni siquiera la llamarían relación.Un mal entendido desencadenó un problema. Una respuesta a un problema donde la pasión se impone a la calma continúa generando malos entendidos. Así fue como de a poco ellas comenzaron a distanciarse, paradójicamente, sin distanciarse. Se veían, pero no era lo mismo…, “cada cual con lo que es cada cual con su destino”. Recordó esa frase y se sintió morir. Una frase que tal vez ella nunca hubiera pronunciado, talvez la hubiese escuchado de otro o talvez se estaba volviendo loca. Veía como se borraba de su visión, como desaparecía sin siquiera saludarla. Un gran mal entendido atravesado por otros, los cuales están cruzados por muchísimos otros y así hasta el infinito, como en una especie de progresión geométrica;por lo cual no tiene sentido explicarlos. Se miraban desde un lugar lejano sabiendo que ambas se estaban mirando de cerca. Una pendiente de la otra sin saberlo, suponiéndolo, odiándose por esto. Algunos rumores escuchaban. Una violencia oprimía el pecho de ambas, una violencia triste, donde uno atropella la gran sensibilidad que queda sin darse cuenta. El estúpido ritual continuó…, era extenuante la guerra del orgullo. La figura se presentaba esperando algo de la otra, y la otra se presentaba esperando algo de ésta. Es que siempre se dieron algo, nada más que eso. Un algo sobrevalorado por ambas que las mantenía unidas. Eso que era algo había regido su presente, más allá de la distancia, el tiempo, la forma, la mueca, la fuerza. Nada de eso interesaba demasiado. Ese algo les representaba mucho pero no dejaba de ser algo. Indeterminación, desconocimiento de lo que realmente es; algo que para ellas no era algo. Ahora un gran muro se imponía en la relación, no uno de ladrillos, pero capaz de destruir los ladrillos de algo. Este muro era basura, reproches, indirectas, ironía, miedo, hablar sin hablar, era algo completamente mal entendido para ambas que no consideraban nada más que las palabras. Un día Eva abrió el facebook y leyó la última notificación por mensaje privado del hombre que iba a ser su novio, talvez futuro marido. Decía (en resumidas cuentas) que no se estaban comprendiendo, que algo había pasado entre ellos y que se preguntaba si realmente alguna vez se habían entendido. Todas aquellas charlas no charlas, aquellos momentos compartidos no compartidos quedaron atrás. Eva clickeo en la opción de “eliminar” y Juan Pablo se convirtió en desecho. Ellas ahora estaban desconectadas, eran dos computadoras más que perdieron el rastro y que nunca conocieron más que el cómputo de sus palabras.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Construyendo el camino (continuará)


Construyendo el camino vemos que no hay uno o muchos, cada uno de nosotros es el camino. No podemos elegir el correcto o el equivocado. Por que no esta afuera, está dentro nuestro, como dije, nosotros somos el camino. Equivocados o correctos no somos, ni buenos o malos, la construcción no es oposición, aúne todo lo que comúnmente denominamos como separado en la unidad. Es que en la construcción del camino debemos ver dualidades para considerarnos como la construcción más perfecta en algún sentido y al mismo tiempo sentir que lo que se nos critica en nuestra construcción es producto de algún ladrillo en mal estado, y por lo tanto, deberíamos cambiarlo. ¿Pero existe alguna construcción perfecta? No deberíamos perturbarnos demasiado por la construcción que otros tantos caminos pretenden superponer a la propia. En primera instancia desde una construcción se percibe un camino como tal y desde otra se percibe completamente diferente, y en segunda instancia no existe una construcción perfecta. Si se quiere trabajar en tal empresa, se despide uno de la autenticidad y la esencia del edificio para volcarse a la infelicidad. Debe uno, sin embargo, prestar atención a los diferentes caminos, por que en conjunto se nos presentan y es en este punto que contribuyen a la construcción del propio; por que se cruzan con el nuestro. Más no debe permitirse que uno se imponga sobre otro, que un camino se piense como mejor. Sobre las bases de su propio cimiento ningún edificio puede juzgar otro edificio. Es por esto que la defensa de la construcción propia supone también el reconocimiento de los diferentes caminos; por que uno puede reprender el ataque o el juicio en la medida en que adopta una postura pluralista y entiende la construcción como algo inabarcable, fuera del entendimiento y por lo tanto imposible de valorar en términos positivos o negativos. Pero la realidad, es que la construcción muchas veces quiere conformarse como un imperio: entiende que los ladrillos son fijos e inmutables o bien quiere avanzar sobre el camino de otro edificio, chocándolo, haciéndolo caer o sentir inferior. Los imperios nos demuestran que como avasallan terminan avasallándose a si mismos, por que todo imperio para conformarse como tal se construye sobre cimientos poco sólidos y una vez que un ladrillo se corre al menos un milímetro todos los demás pierden sus respectivas posiciones y caen sobre sí. Pero este tipo de imperio es diferente de aquél que sólo pretende ser una construcción fija e inmutable. En este último caso el imperio se forma como defensa del avasallamiento que se siente o bien la construcción del edificio encuentra motivos para erguirse sobre ladrillos grandes, que en muchos casos resisten el peso del tiempo en otros resultan ser en verdad ladrillos huecos que se hacen añicos.

martes, 15 de mayo de 2012

Realidades paralelas


¿A través de mis ojos no podés ver las cicatrizes de mi alma?
Algunas heridas todavía cicatrizan, otras se forman en la tierra en los caminos de las hormigas. Algunos cadáveres se alimentan de otros y así nunca se termina el ciclo.
-Puedo ver las cicatrizes mi amor, pero no puedo cargar el peso que te aflige, pues tengo mucho peso que cargar yo también! Mirame, por favor… ¿Estás acá?
Estaba distante. En aquella civilización, en aquél surco en el suelo, estaba con ellas. Las hormigas. Ellas seguían caminando en la tierra seca, en la cicatriz que se abría en el césped y yo era una cicatriz abierta de tanto caminar en la tierra. Ella insistía, me preguntaba por que miraba hacia abajo, por que mi cabeza estaba gacha… ¿Cómo mirar hacia arriba? ¿Qué destino me depararía el movimiento de los astros que no pudiera predecir en el movimiento de las hormigas?
- Amor mío, no entendés quién soy, que necesito, no sabés que camino tomar conmigo y yo, estoy encerrado en mi mundo, en mi camino, pues no conozco tus pesares…, o tal vez, sea demasiado egoísta en pedir que entiendas los míos y no adivinar los tuyos.
Silencio. Me estrechó la mano, nos levantamos y sin siquiera darme cuenta pisé el camino de las hormigas, que se alejó de mi mirada… ya no era mi camino. Pise la cicatriz en la tierra, la civilización autómata y, lo que era mi reflejo, se poblaba de cadáveres que nunca conocería.

sábado, 5 de mayo de 2012

Narciso

Algún sueño adulto, acaba muriendo joven por más pequeño que sea. El hombre rey de los espejos se observa en la vanidad reflejado. Narciso veía, veía tanto. Aquellos ojos encebollados, ojos de vela, ojos de sensibilidad y amor.Era una esperanza viviente creerse digno de amarse, ser amado y amar.Pues, el espíritu, lo conocen pocos, como la libertad de los vientos de elegir su dirección, o la de los árboles de dejar crecer sus ramas. Es ese espíritu el que peleaba con Narciso en sus inacabables noches de intromisión. Sabía que jugaría tanto dentro de él, que luego el se permitiría jugar siendo espíritu.   Eran carne y hueso y eran muchos dialogando. Narciso estaba solo. Narciso estaba acompañado. Era de carne y hueso él también. Al fin, vivimos la materialidad y la belleza del espíritu también se manifiesta materialmente, pensó. El gran amor entre cristales que reflejan en todos los ángulos una curiosa desnudez. La absolución del megalómano del pecado por el infinito amor a un dios falible. Una grandeza que se justifica encontrando culpas en todos sus actos.  Libre amante de un entero, de una forma completa, fue. Su cara no era suya y su amor no era para uno o para una. Nadie estaba preparado para aceptar la libertad real, el espíritu. Es cierto que era víctima de sí mismo, del dios falible. En el amor propio veía en cada uno la divinidad, la misma que quedaba por fuera de los sirvientes de Algún Supremo. Ser amado es lo preciso para amarnos aún más y poder concretar el círculo en la nobleza del acto que nos hace infinitos. Un acto animal en origen pero extremadamente noble en sentir y espíritu. Esto pensaba Narciso. Su espíritu fue libre, voló. Su cara volvió a ser suya y su amor todo para él. Era de carne y hueso. Grande en espíritu…. Incomprendido, apenas recordado, menos amado. Ya no podía amar más a nadie, pues, quien no es amado está sujeto a la voluntad del único amor que le queda. El que te hace divino pero miserable si no lo podés compartir. En una acción de libertad absoluta, pero por fuera del espíritu  que lo es todo en uno, decidió lo más brillante. Acabó con su vida. El amor que sentía por sí mismo  no le permitiría sentir el dolor del desamor; la última libertad fue la del dios falible.

jueves, 3 de mayo de 2012

Liberdad


Libertad (búsqueda)

Alma de animal.
Talvez, algo diferente,
pues el instinto es la imposición
del no pensante.
¿Podemos hablar de alma?
¿O de una naturaleza intrínseca Divina?
La libertad para pensar no la tenés,
aunque pienses en la misma.
La libertad de ser,
a la una, a las dos, o a las doce;
de decir lo que no pensás,
no pensar lo que decís.
Esa falta de espontaneidad,
es el filtro de los otros.
Su exigencia en tu discurso.
No podés darte el lujo de ser alas...
Las caras, las palabras.
No te conviene. No lo hagas.
Si lo haces...; amenazas.
Vos perdés.
¿A esta hora? ¿Te parece?
El reloj. El capitalismo. La vida.
Con suerte..., algunas oportunidades que detestás;
capital mínimo para tu adultez.
¡Afortunado sos! (te dirán)
Peor sería haber nacido indigente, es cierto.
Creería ser libre de comer y no me importarían los medios.

Libertad (la otra cara)

Tanto te busqué,
en todas mis acciones,
en mi auge espiritual,
olvidando mis oraciones.
Te veía dada vuelta,
luego te ví de frente...
admito que estoy mintiendo,
¡mas me acercaba impaciente!
De perfil eras altiva,
superadora y solitaria dama,
todo en su perfil,
resulta la mejor cara.
Cara dura de mirar,
son impulsos vacíos atentos,
tus ojos de fuegos y vientos,
vuelven a encerrar.
Libertad si yo te busco,
¿que libertad tendría?
Si tanto te necesito,
¿libre yo sería?

Libertad

Espontaneidad absoluta.
Vientos.
Abstracciones desconocidas,
extrahumanas.
Impulsos libres de sentimientos.
Sordera pura a las palabras.

Ignorancia en vacío,
desconceptualizado.
Corriente infinita de río,
sin inicio, sin final marcado. 

Cuidadores

El cuidador del quiosco, un hombre avejentado aunque debe tener unos cincuenta años, con sus pómulos hundidos, patas de gallos y pronunciadasarrugas. Su cara mira a la nada; al menos se ve cansada o sin grandes objetivos o esperanzas de la vida. Siempre un cigarrillo en la boca en su laborde mirar como gente entra y sale del quiosco barrial, aburrido durante pocas horas, pero largas. Desde las veinte hasta las cero horas se lo ve en una silla de plástico de espalda a la avenida. A pocos metros del quiosco, pero tan alejado de él... Cada vez que salgo del departamento que se aleja una cuadra y media del quiosco, a la distancia de media cuadra él me reconoce y me mira. Una mirada translúcida, molesta para nada y que siento gratificante. Las única palabras que cruzamos son conversaciones que inicio cuando estoy por entrar al quiosco con un: ¿Cómo va? o ¡Buenas! y que terminan con la respuestas típica esperada:¿Qué hacés? ¡Todo bien! ¿Vos?. La respuesta que sigue es obvia. Bien, bien. Ese hombre no se ve feliz. Eso pienso muchas veces cuando al salir después de comprar cigarrillos le digo ¡Adiós!. Muchas veces siento pena por él, un sentimiento tan contradictorio como la bondad o la maldad. Un dualismo que termina siendo la misma cosa, talvez un sentimiento egocéntrico, talvez una sensibilidad que todos tenemos pero reservamos por verguenza. Soy un cuidador anónimo, una persona que nada tiene que ver con éste otro cuidador, pero que por dentro piensa: ¿qué será de su vida? Tengo mis conjeturas que se relacionan con mis propias experiencias y prototipos que conozco de cerca. Pienso que probablemente consuma cocaína por su aspecto, la ropa desalineada y la barba mal recortada me lo sugieren aún más. Solo veo miseria en él como la veía en mi padre con su enfermedad, y las características son similares. Hombres sin grasa en la piel. ¿Pero esto será solo una ilusión? Probablemente no me interese cuidar a nadie en mi fuero íntimo, o sí. No lo sé. Quizás cuando la noche me encuentre radiante de felicidad vea en todos felicidad y cuando me encuentre en la rutina vea en la rutina del cuidador pesadez. Tampoco sé si uno se siente mejor que otro..., la fantasía puede ver carencia en él otro para no ver la propia, o puede simplemente identificarnos con esa otra y entonces:¿me estaría cuidando a mí o sintiendo pena por mí? Prefiero pensar que sí me interesa el otro, el desconocido, el que sufre y para el cual no tengo soluciones. Sin embargo, no me engaño: mis problemas son mi vida y por lo tanto son mayores por que los siento en mi propia carne. Los del otro son conclusiones que algo de acertadas seguro tendrán, pero no dejan de ser conclusiones. El desconocido talvez tenga sus ideas sobre mí y sobre tantos otros, cuidándolos sin darse cuenta, aunque descuidándose a sí mismo. Es que cuidar en la idea no es cuidar, solo cuidando en la acción nos cuidamos a través del cuidado de los demás. Por que todo cuidador debe ser comprometido y las verguenzas de la sensibilidad debieran desaparecer para avanzar un grado más en el sentimiento humano. Sentimiento análogo al que muchas razas animales portan en su sangre; el ganso detiene siempre su vuelo para auxiliar a su compañero de viaje con el ala herida y cuando vuelan lo hacen juntos alentando a los que van adelante a mantener su velocidad en las grandes migraciones. Mi deseo es sencillo, seamos como los gansos.

Pater

Ya no me acuerdo casi nada de la charla que tuve con aquél loco. Ese delirante infante adulto, ese loco lindo.Que parece demacrado y joven a la vez. Es puro caos,pero sintiendo equilibrio. Es complicado de explicar.Complejo como la vida misma y también algún complejo. Abandono y abandonado pero los fantasmas lo acompañan; su lengua no está dormida, aunque lo está. Gran anécdotico, gran fabulador, gran mentiroso,gran contador. Convencido... no lo creo, mas lo debo creer. Es lo que veo y lo que no veo. Es. Se engaña y se lo cree, pero entonces en su creencia de mentira no se engaña. Un engramaje sistemático de desorden buscado que busca soluciones de orden. Ansiedad y quietud del cuerpo que envejece y rejuvenece a la vez. Instantes, minutos de gloria de conciencia e inconciencia conciente, de lucha con el devenir obediente y desobediencia mordida en los dientes. Sangra heridas cicatrizadas, que en realidad, nunca cicatrizaron. Llora con los lagrimales secos, aunque en verdad, sus ojos estan mojados. Visión larga y corta, perspectiva extraña. Difícil de tejer; telaraña. En algún punto objetivo y en el mismo subjetivo, y aquél que es subjetivo (cuando le replican) vuelve objetivo. Círculo, historias repetidas, dolores que quiere revivir, placeres que son dolores. Imponente, ínfimo. Omnipotencia y potencia reducida. Grande y estar grande. Ser y lo que fue; será como yo siempre: despertado y desvelado.

El opuesto y el incapaz


Ser, estando ausente, 
siendo presente,
en el pasado
del futuro que vendrá.
Callado grita,
silencio aturdecedor.
Se comunica.
Mira el ciego
el horizonte
y cae de cara al piso.
Asimismo el sordo lo hizo.
No escuchaba algún consejo.
El mudo era el tiempo,
estaba estando ausente,
en su gesto indiferente,
marcó un toque de reloj
(un segundo mas marcó)

Imágenes de animales


Un caballo en la pradera,
relámpago en el viento,
firmamento rojizo,
plantas, flores y cimiento.
Calor insoportable, energía.
Desde el estómago al movimiento.
En un desierto los caballos galopan,
llevan cargas del polvo que arrastran,
el pasado los agobia como el viento,
y de noche un relámpago los calla.
Ahora es otro el animal
que define su ser,
en el infinito devenir, entre:
andenes y energías,
movimientos verticales y horizontales,
calor y ausencia de calor,
plantas y flores.
Sobre el cimiento.


Sé valiente, 
no te calles.
No te escondas,
de los "grandes".
Tu palabra,
vale más,
que lo escrito,
criticá.
Poné en duda,
enojate,
pues la rabia,
te despierta.
Viví con miedo,
aprovechalo.
Injusto es guardarlo,
gritalo.
Desafiá lo establecido,
desafiate a vos mismo.
No te engañes,
desconfíá de tu persona.
Entendé que la bondad,
es más benefiosa para vos,
que para otro.
Te exime de tus culpas.
No vivás la ilusión de ser bueno o malo.
No pretendas grandes cambios,
un gran paso es el que falta.
No temás estar solo
a causa de tus principios.
¡Miedo injustificable!
Cedé en la medida.
No cedas tu ser.
Tu fibra debe ser dura,
diferente a la seda.
No permitás que el inconciente social,
se apodere de tu persona.

Para un ciego


¿Qué es lo que no ves?
¿No basta con sentirlo en la piel?
Aire. Le pedís a la vida aire.
Igual te inflás.
De veneno. De verguenza, y
también de amor.
¡¿Hacia donde caminás?!
No distinguís el color.
¡No importa sentir,
ciego espíritu!
Escupí el escrúpulo
fuera de donde veas
felicidad momentánea.
Permitite.
Abri los ojos.
Erguite.
El mundo es tuyo...¡lo viste!

¡Siempre eterno!


Me acusaron.
Por querer ser libre me acusaron;
me acusé.
La corriente seguía su curso;
me solté.
Acusado fui y me acuso.
La marea golpeaba erosionando
en su actuar mínimo; 
un proceso inmenso.
La acusé.
Como ella, la memoria,
de la roca hace historia,
y el polvo del futuro,
misma agua lo provoca.
Mil milenios, 
días y noches de aguas furiosas
-que por momentos- destruyan la solidez.
Tiempos inesperados,
momento inoportuno,
una sola noche talvez.

Para un suicida


Si quieres hazlo,
se tan cobardemente valiente,
como exigente,
en tus hallazgos.
Perecerán los pétalos,
en sus círculos floridos,
y las flores que florecen,
ya no tendrán sentido.
Una razón menos,
una idea que fluctúa,
será materia de olvido,
si la visión se nubla.
La finitud en sí,
demuestra la carencia,
la más terrible dolencia,
esta aún por venir.
Mas no te puede impedir,
conocer tal aflicción.
El momento se presenta,
solo, de repente,
¿por qué sin lógica aparente,
largarías tu armazón?
Serías parte de otro enigma,
sin respuesta concebida,
pero sabes que causales,
son problemas en tu vida.
Podrás entregarte al vacío,
o a la eterna infinidad,
pero nunca sabras la mentira;
en vida, tampoco la verdad.

martes, 28 de febrero de 2012

Memoria tangente

Fuerza tangencial,
que atravesando esta curva,
en caminos que pretenden ser rectos,
de árboles altos y bajos,
de versos y convenidos dialectos,
destruye.

Es un lugar del haz de cuenta,
alguna memoria pretérita,
deseo de realizar algo infinito,
un eco que se vuelve siempre eco.
Fuerza de grito.

En este punto me cortás,
con un cuchillo sin filo,
agudizás.

Memoria, haz de cuenta...
como en la memoria del enfermo,
que esconde una memoria con otra.

De eco se conforma no se como el eco,
nosotros no nos conformamos.
Y el eco se comporta como eco, es lo que es,
nosotros no somos verdaderamente humanos.

Somos como áquel eco,
pero pretendemos ser el sonido
volver al origen, ser algo nuevo, ser algo primitivo.

En este punto me cortás,
como cortaste a todo hombre,
memorias repetidas que no conozco.

Nosotros las hormigas

Hoy miraba a las hormigas en su ritual automáta, en esa rutina, de cortar y cargar hojas, de picar la tierra... Ellas corren desde un principio sin rumbo propio, existe un destino que las marca en la mística de los tiempos. Uno para ellas, inconciente..., trabajos forzosos, constantes, eternos, repetidos.¿Ellas lo sienten? Nunca sabrán si decidieron algo, nunca tendrán conciencia de decidir tampoco..., pero el camino lo abren en la tierra y se chocan entre ellas,no se molestan por esto, viven un eterno deja vú. Pudo una hormiga haber sido conciente por un segundo, desviarse de su camino y en ese momento tropezarse con otro? Tal vez haya existido un lapso de razón incomprensible, cuando un enorme pie ocultó de repente el mundo, y luego ese mundo desapareció de a poco.  Todo se puede volver oscuro y así la reina moriría con las larvas. Pero las obreras, las guerreras estériles, las que perdieron su femineidad cargan el peso de una sociedad de mujeres que deben ser fuertes, y sin perder el tiempo comienzan a picar, a cortar y a cargar. Solo una reina
puede dar a luz... Esa sociedad es organizada, muda, no cuenta chistes. ¿Puede sentirse un dolor aún sin ser reflexionado? Viven todo el tiempo cicatrizes en la tierra, ya perdieron el origen, el mismo camino que las hace chocar se empapa de sangre y ellas  se ahogan en su propio sudor. Ya no se percibe el dolor, sólo se siente lo terrible como una cotidianeidad de pesos en la espalda y de labores reflejo. Y aunque se sumara algún otro sufrimiento las verías correr igual, por que no tienen otra orden desde un principio. Se van a alimentar de aquellos cadáveres de la historia para mantener a su pueblo satisfecho. Y también de aquellos cadáveres del momento, no importa cuales sean, entre hermanos también se devoran. 

Melancolía

¿Será que la experiencia de los soles
y las nubes en las calles caminadas
son sólo ese momento?
Viajo en la idea que fue idea de sol
y nube, con mis compañeros de viaje
que me hablaban de sus vidas...
Siempre vuelvo a la plaza, o al afecto
que le dí, a la persona indicada, en el
momento que lo creí.
Recuerdo tantas cosas y me río y lo
disfruto. La memoria es compañera, es
un libro irresoluto.
Por que amigos son novelas, y con ellos
las interpretas. Ellos cambian tu guión, vos
cambiás el de ellos; en escenas compartidas, los recuerdos son tan bellos...
Siempre habrá momento de vivir algo que se recordará,
asi entonces será mejor, el tiempo atesorará.
¡Nunca dejes hecha polvo la sonrisa de tu pasado,
recuerda y haz recordar, y disfruta contando!

Firma de loco

Loco, demente, presente en lo
incoherente siempre.
La lógica de las crónicas
fotográficamente fabuladas.
En los ojos rojos de rabia
resguarda respetos por restos
de respiraciones de rostros
en sus recuerdos.
Viviste y seguiste
en subida, en seguida.
Creiste y comiste
creencias en crisis.
Paraste, pensaste,
perseguido escapaste.
Fin feliz fantástico final,
felizmente fuerza firme
firma, firma final.

Existe

Existe otro momento.
Existe?
Existe el momento,
en que otro existe.
¡Existencia!
insistencia en permanencia,
permanece la insistencia,
si uno quiere permanecer.
Permanece el existir,
entre causa y consecuencia,
constante contradiccón,
lógica de la existencia.

Transición

Confinado a la verdad del muerto,
de estar acostado cuando en realidad
despierto.
Luz me espera en una ciudad
inmunda,
¡levanto la persiana!
Espero que se hunda.
Que se clave al suelo,
yo duermo.
Ya no hay útero o
placenta.
Aunque llores la palmada,
reirás aquel dolor,
que te dio aire y vacío,
amalgamándolos.
Confinado a la verdad
de la mentira; la luz prendida
jugando a escondidas.
Un muerto de verdad,
saberla no hubiese querido.
Un hombre despierto de realidad,
suele quedarse dormido...
Ya no hay espacio en el útero,
en que jugabas a esconderte,
estás confinado a la verdad de la luz,
prendida, mas puedes perderte.

Humanoide

Nunca. Siempre
quise. Dejar
agarrando. ¿Algo?
¡De nada!. Todo
quiero. Olvido.
Memoria sin miedo.
Valiente corro.
Me quedo. Contrapartida.
Cara partida. ¿Una cara?.
Infinita mentira.
Verdad. ¿Objetividad?
Realidad propia subjetiva.
Cordura. Locura es
diferencia. Iguales
la detestan. Aman
lo común. Rarezas
no se aceptan.
¿Bondad y maldad?
Humanidad

Mi hogar

Pies de barro,
ideas son lluvia
de día nublado.
Hogar..., en el aire y
en el calor de las sonrisas.
Mi hogar es el tuyo;
donde quiera que
encuentre un abrazo.
El origen del camino,
es el final de otro.
Mi hogar es libre y es afecto.
Pero no cree en el afecto libre.
No quisiera volar junto a nadie,
planeo un rato sincero..., y sigo.
Vuelo..., un tramo me pierdo,
otro tramo acompañado, otro tramo ciego.
Mi hogar es libertad absoluta,
pérdida de la timidez; espontaneidad,
hacer lo que querés.
Mi hogar es paradoja.
Es utopía.
Tal vez sea una verdad relativamente relativa.

Existencia

Seres que se sienten ser,
y otros que no se sienten seres,
ser siempre lo que se siente,
es sentirse otro ser.
Ser dinámico, espejo, el otro,
ser el otro dinámico espejo,
ser el tiempo y el reflejo
de lo que se siente sentir el tiempo.
Horizontes que blasfeman,
por muertos de blasfemia.
Pétalos abiertos, caras duras,
potenciaciones puras, diccionarios y
escrituras. Palabras y esencia;
ley moral y ciencia. Existencia.
Derivados de causas a la deriva,
consecuencias causales de causas
derivan en otras consecuencias
que causan causales con consecuencias.
Existencia también es estupidez,
silogismo circular opuesto a su esencia.
Pensamiento y pensar, culpa y culpar;
ser abstracto en el trayecto...
Estar sujeto a leyes,
¡que sabe quien las creo!,
sentirse mejor o peor,
ley de lo dinámico del sujeto.
Existencia, doble intención
ser la vida y defunción,
ser el tiempo en una acción
de infinita trascendencia.

Algo más de astros

Clara oscuridad; sol radiante, anteojos oscuros.
Ojos, espejos, barreras y muros.
Luz de mirar la poesía de luna,
radiante, es el sol que espeja mi
anteojo. Mi espejo, tu ojo, barrera,
el muro es el cielo de noche, ojo
de luna que ve Sol.

Amor por la vida o niño romántico

Te amo y no pienso dejarte.
Por que, amarte, es el
resumen de algo infinito de explicar.
No pretendo que seas mas que lo que sos.
Por que aunque a veces me haces sufrir
otras río, y soy feliz por que siempre estás; siempre.
Y te siento en mi cuerpo,
en mi completo ser.

Si me faltarás moríria.
No tendría vida...

Danza de los planetas

¿Quién sabe la danza de los planetas?
Una inteligencia no conciente de sí,
los ve mover, mas no se inquieta.
La razón de la danza
es misterio de la lógica,
inconciente en la rutina,
de la carta astrológica.
Existiendo el principio,
de lo eterno cual escrito,
es constante el movimiento,
natural, repetitivo.

El navegante solitario

Pisar cayéndote,
estrechando la mano cerrada.
Lengua silencio es la hablada.
Tierra firme, mantenete...
El deseo de viajar,
alejándote del mar,
llegando a la orilla,
¡Tierra firme he de pisar!
Leyendas monstruosas,
de engendros y enfermedades,
morbos y otras tantas crueldades
en el mar de la cabeza y sus cosas.
Navegante adelantado,
va solo; amedrentado.
Como bulbo de la proa,
modifica sus estados.
Se recuesta en la cubierta,
y se olvida del timón...
La noche es descubierta,
de sus prendas, en canción.
"Sólo viajo... voy de prisa,
 en los mares solitarios,
 las estrellas, candelabros,
 iluminan mi sonrisa."
"Yo quisiera tierra firme,
noche plácida te extrañaria,
mas aquí,
¿quien me diria que me extraña al irme?"
El timón se estancaría,
la obra viva moriría,
el barco anclado.
Con una botella al costado,
navegante despierta al calor,
eligió el barco; sólo el ve su valor.

El misterio

En cada rincón,
yo lo veo.
En la semilla,
en la tierra,
en la flor;
el misterio.
Parte de diálogo,
voces de la calle,
y escuchas las palabras,
y éstas, son misterio.
Preguntándote el por que,
del pensamiento previo,
que tuvo aquella vieja;
para nada serio.
Puedes caminar y aún no sabes por que,
pisando una hoja,
te preguntas cuando fue,
que cayo de aquel árbol,
mientras este sigue en pie.
Somos elementos partícipes
del misterio.
La idea ignorante del que
hubiera ocurrido.
Un camino diferente talvez encontraria,
cinco minutos antes el amor de tu vida.
Pero vos no lo sabrías;
la idea del reflejo del hombre
dado vuelta,
otros ojos podrían verla,
para vos sería misterio.