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lunes, 23 de junio de 2014

El arte de Italia

Un eco,
un silencio, otro eco,
un grito, sin eco,
no representa nada para mí.
Sólo este silencio
se vuelve música
y eco en mi alma,
que es es eco
desde que sentí la palmada.
Veo como veían
mis ojos antes de ser,
siento que mis manos
ya trabajaron la tierra
desde hace mucho.
Nadie supo decirme
cuantas veces pude ser otro.
Algo me afirma
que el tiempo no es comprensible.
Es mi Dios.
Fui yo, fui el agua, el viento y el fuego,
el vacio, el polvo cósmico.
Fui la tradición.
El renacer de las generaciones
en el principio de anidamiento.
La continuidad, lo oscuro,
el hambre, la fortuna, el hambre.
El inconmensurable miedo
de los hombres rústicos.
La espada, la rata, el león, los andrajos.
La crisis y la superación de la crisis.
Hombres cultos, rígidos, estudiosos.
El arte de Italia.

miércoles, 18 de junio de 2014

Veintiún veranos

Madre de los problemas;
enigmático el nacer.
El corrupto ha de verme perecer
entre perversas cadenas.
Librarme de más allá,
del mas acá,
de estas cuatro paredes y puerta.
Si dejo la luz entrar
me invade la sensación
de placer, de juego y de gozo
entre la abeja y la flor interna.
Cerrando la cortina
el humo ocupa el aire entero
y mis sueños desocupan
el lugar del humo y del aire.
¡Son más grandes!
Conquistar la felicidad
y escupir el nerviosismo,
vomitar cada verdad,
aunque me odien y, por eso,
me odie a mi mismo.
Sería como Alejandro el Grande,
conquistando Asia a su paso
o simplemente como un niño
cuando lo llenan de besos y abrazos.
No soy Alejandro, ni Freud,
ni Exupéry ni Vasconcelos
amame tal como soy
y te daré las tinieblas
de veintiún veranos enteros.
Cuando el nervio me invade
¿la solución quién la sabe?
Las imposiciones no se miden
en códigos binarios, y yo...
¡Lejos de ser hombre virtual!
Estoy tan cerca de este terrible final
¿El hombre y la mujer donde están?
Entre corrientes eléctricas
cadenas rodeadas de electrones
no son sinapsis, no es pensamiento,
no es pensar diez mil Plutones.
¿La fantasía?
Aún no murió.
Escépticamente vivo en ella.
La que acaricia el color de las flores.
La que da besos ocultos
a los que se aman
y no se llaman amores.
La Madre de los problemas
y las soluciones son las palabras.
Lo que nos hacen a través de ella,
lo que hacemos a través de ella.
Palabra te amo,
a pesar del daño inflingido.

Cigarrillo

Compañero de noches,
tu picante gusto en la garganta,
es mi agradable compañía;
tampoco olvido el cuerpo de tu humo,
tu ligero peso en mi mano
y la sensación de succionar
como cuando se es infante.
Antes la teta, ahora el filtro,
antes la leche, ahora el humo,
antes las heces, ahora las colillas,
antes el pañal, ahora el cenicero.

ACV

Pensamientos que no se piensan
en el parque multiparadigmático
se enfrentan en relaciones de poder
abusando de la naturaleza inconsciente.
Un loco y tirano mano dura
estremece la tierra.
Genera grietas en el suelo;
la sangre se filtra
y escapa de los canales
por donde corría.
Un cuerpo muerto.
Un muerto cuerpo más.

Helena

Ella solo gustaba del lujo
no había motivo para sencillez.
El tiempo era bueno, esta vez;
economía luego en reflujo.

La Reina perdió su corona
su mirada perdió la altivez,
ahora era una más y no es broma
el disgusto sufrido lo es.

Pobre Reina pies de nube,
su mirada al cielo sube
y disfruta llorando...

pobre ser, sola andando,
pies de tierra, renaciendo.
¡Flor desnuda conociendo!

El Principito

No tengo ganas de hablar
dejame sentir mal en soledad.
Dejame llorar la verdad,
la verdad es de mucho llorar.

En mi, mis ojos y boca
impregnado en el aire y la ropa.
Ansiedad que asfixia, delirante,
insomnio, cigarrillos; un pensante.

¡Oh pasado no has pasado!
Film del inconciente.
Principito en una carnicería.

¡Oh pasado lo has pisado!
Mas aún está con vida
muerto entre la gente.

Historia de él

No levantarse, quedarse muerto...
no sé por que vive así.
No sé por que, siempre despierto,
aún dormido, sufre por mí.

Yo soy la historia de él,
una poesía triste de guerra,
coloreada con negro pincel
escrita por seres que aterran.

Es lo que es el muchacho,
odia, odia más y más,
mas callado permanece.

La memoria es el gran tacho,
donde el busca por demás,
naturalmente, y naturalmente envejece.

lunes, 9 de junio de 2014

Soneto de los sentires

A veces me siento cansado
pero no dejo que mi cuerpo
espere la cama muerto
y lo muevo de uno a otro costado.

A veces me siento triste,
entonces imagino y fantaseo.
Dejo el oscuro lugar feo
y otra realidad me viste.

A veces prefiero no sentir
por que se oprime el pecho,
¡a veces soy extremadamente feliz!

abrazo al Sol hasta quedar satisfecho,
vuelo y pululo; ¡bis! ...,
quieto me quedo y vuelvo a partir.