Vistas de página en total

sábado, 11 de agosto de 2012

Hacer el amor


Hacer el amor,
es dejar florecer el color
de la flor.
No arrancarla.
Es permitir la libertad.
No encadenarla.
Hacer el amor
es conocer el sufrimiento y,
sin resentimiento
no pensarlo transmitir.
Es un pájaro volando,
migrando a quién sabe donde,
recorriendo el horizonte.
No impotente en una jaula.
Es querer ser tu mirada;
calar en lo mas profundo.
No juzgarte camarada,
adentrarme en tu mundo.
Hacer el amor...
es una palabra, un gesto,
una percepción a tu favor,
un ojo honesto.
Hacer el amor
es una forma de pensar,
no constante ni altruísta,
es querer tu bienestar.

Descarga


Llevar mi vida como en un notero,
es algo extraño supongo pasajero.
Ser ejercitándome en ser en el recuerdo,
ser no solo siendo, 
habiendo sido hace un momento.
Control absoluto que no logro por completo;
ser pantalla de la vida reflejando lo que veo.
Cada imagen que almaceno
me convierte en una imagen
es muy vasto el terreno
y ya no queda margen.

La Cagada del Poder


Son estúpidos peones,
kamikazes instintivos.
Los primeros pelotones
avanzan hacia el vacío.
El rey es el corrupto,
el mítico, el de mirada fina.
Por el que muere el peón,
mientras el otro le caga encima.
El cadáver ignorante
yace en el basural.
Merecido final
para el que se mueve atrás-adelante.
Las moscas y los gusanos,
se acercan a la carne que falta.
La Corte se sobresalta:
!¿acaso no los cagamos?!
Se bajan los pantalones y,
aparecen otros mugrientos,
desnutridos y sedientos
esperando pa' almorzar.
El acto es conmovedor,
el amor, el corazón humano...,
la Reina dándolo todo;
el peón con la boca en su ano.

Miedo


de que muera tu madre
o la castigue tu padre.
A los ojos de la jaula no somos nada.
Se ríen las paredes ociosas;
se siente el hedor de las heces en tus intestinos.
El animal que observa te golpeará y
la puta se reirá de tu nerviosismo.
Miedo de aquél drogadicto en la esquina,
de aquél mulato pobre,
de aquél que quema el cable,
para vender el cobre.
Los fantasmas miserables
en los niños que alucinan.
Un pasado entre cartones,
en tolueno los fascina.
El neurótico es distinto.
Obsesivo, perseguido
paranoico, reprimido,
masa amorfa ¡Desvivido!
La avenida es el peligro,
si temés a la mirada soberbia,
de las vigilantes cámaras,
que juzgan toda materia.
Terminarás siendo uno más,
caminando o en la esquina.
Apurado los apuntarás,
mientras tomas paroxetina.

El paranoico Omnipotente


Odia la mirada fija.
¿Que buscás en Su ojo?
¿Intimidarle?
¿Su enojo?
¿Ver cual es más grande?
Mejor caminá callado y,
observa con precaución,
un distante de sinrazón
despierta lo endiablado.
Cuando pases a Su costado,
no lo choques con el hombro.
Te destruye y tu escombro
lo hace polvo del pasado.
Es posible que esto ocurra;
que en la calle sangre escurra.
Habrá fiesta, negra murga
si Su ira se divulga.