Esperaba más preguntas, más planteos y cuestiones,
menos duda y más falta de pudores;
yo creí que acaso eso servía,
pensante paranoico que no deja escapar duda.
Pensante inflado de estar cansado,
rojo iracundo, bermejo irritado,
solo con otros dentro de uno,
tortura egocéntrica del paranoico.
Ya no existe el destino,
¡Tan banal y repentino!,
Ya no existe tu camino,
ser esclavo de si mismo.
Ya no creo en la forma,
pero la forma está,
cuando creo creerla,
¿resulta que asi se va?
Parece ser que la palabra,
solo existiendo da,
una muestra de persona,
que vos no pudiste dar.
Desnudarte de mentira…
pero al menos desnuda