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jueves, 21 de febrero de 2013

Religión Cronocentrista


I
En el principio sólo había Tiempo, no existía la confusión. Linealidad sin alteraciones ni imperfectos en un completo estado de Armonía. Y así fue.
La Materialidad se volvió una Idea recurrente del Tiempo.
Asi pensaba el tiempo: “podría obtener infinitas formas si la Voluntad y la Materia se aúnaran en tal empresa. Así seguiría siendo tiempo pero tendría Consistencia.
El tiempo odiaba a la Materia y ésta al tiempo, pero juntas sellaron un pacto.

II
Así fue como el Tiempo se dejó moldear por la Materialidad, que era una idea Inconciente de Él.
¡Ahí me veo en el Tiempo, soy una roca, tierra firme, agua!, pensaba la Materialidad contenta; el Tiempo no encontró sentido alguno. Todo aquello que la Materialidad encontraba satisfactorio, era masa sin conciencia de Tiempo.
No hubo reflejo para el desdichado tiempo, que nunca se había conocido más que como una idea volátil continua.

III
La Voluntad dijo entonces: “que los mares inunden las tierras, que cobren fuerza y que la tierra a su vez utilice ésta para vida en el tiempo”.
Por primera vez existieron Fuerzas verticales y horizontales, que combinadas y, con ayuda de la Materialidad dieron origen a la vida animal y vegetal.

IV
¡Desdichado era el Tiempo!
Las formas no se precipitaban ni las fuerzas. La Voluntad y la materialidad en conjunto, sólo podían ilustrar un cuadro similar al del tiempo primordial. Linealidad sin alteraciones; Constancia.
La Materia y la Voluntad en el Tiempo, y éste último sin sentirse reflejado, sin conocerse. El tiempo se sintió traicionado y solo. Idea volátil.

V
Así le dijo el Tiempo a la Materia: “me has traicionado pues yo te pedí Consistencia y tú no me la diste pero yo cedí mi infinito escenario a tu disposición”
Y a la Voluntad le dijo: “tú tampoco me has servido de mucho Voluntad, tus fuerzas no me reconocen y yo no reconozco en ellas nada que me identifique.
A diferencia de la Materialidad, la Voluntad siempre fue un atributo del Tiempo; el caos fue sembrado cuando la Inconciente Materialidad fue empujada por la Voluntad hacia el exterior. El Tiempo nunca lo supo; soberbio era, no tenía todo controlado. La inherente Voluntad del Tiempo generó deseos en éste de verse a través de aquella recurrente Idea que el Tiempo pensaba como propia.

VI
Nuevas vidas, nuevas formas, nuevas fuerzas, en el escenario temporal.., la Voluntad  no era más súbdita del Tiempo. Se decidió por lo concreto y no lo volátil. La Voluntad ahora era hermana de la Materialidad, juntas admiraban sus perfectas creaciones, alejadas del Tiempo y a la vez en Él. La Voluntad no iba a ser siempre esclava del Tiempo, en tal caso nunca hubiese existido.


VII
La Voluntad por primera vez tuvo miedo. Al alejarse del Tiempo percibió como su fuerza se debilitaba a la vez que la Materialidad le exigía Energía para las formas. El Tiempo se estaba muriendo.

VIII
Maldita la Materialidad vanidosa que no me convierte en esclavo pero no me da Vida, pensó la Voluntad. Y así fue como se arrepintió la Voluntad de abandonar a su verdadero hermano; uno no era sin el otro, y el Tiempo abrazó a la Voluntad nuevamente y, juntos, escaparon de la agonía.

IX
El Tiempo comprendió que todo aquello que no lo satisfacía de la Materialidad era una idea Inconciente de él, como le había confesado la Voluntad. Y que era algo más oscuro y siniestro, tal vez anterior, por qué siempre en lo volátil se había hallado escondido, como en un núcleo separado pero a la vez unido a la linealidad.

X
Comprendió el Tiempo que no podía dejar morir una Idea tan bien escondida y propia, y lejos de reprimir a la Voluntad le agradeció el hecho de haberle conocer la Materia.

XI
Descendió sobre sí mismo el Tiempo. Era el momento de la Unificación.

XII
Abrazados Tiempo, Voluntad y Materia, desapareció la idea volátil y emergió el pensamiento en Tiempo en formas primarias de Hombres que fueron evolucionando, cuyos pensamientos, en origen, siempre adoptaban ideas de Tiempo superpuestas.

XIII
Así, además de aquellas formas que poseían Voluntad o que precisaron de Voluntad para nacer, existieron Seres de Tiempo.

XIV
Todos los Seres de Tiempo poseyeron una naturaleza intrínseca Divina, sin saberlo. Y nunca supieron la historia de su nacimiento.

XV
Esta naturaleza de Tiempo, es la contradicción, el mal y el bien unificados, ¡todo!, y todo lo que rige el principio del Universo de los Seres de Tiempo.

viernes, 15 de febrero de 2013

El jardinero no sabe


No se siente tan bien,
tener el poder de pegar
destruir, romper
en mil partes
a otro.
Tampoco se siente bien,
ser atropellado, vulnerado,
calcinado, amasado.
Repite paralelepípedo
decían cuando pequeños,
autómatas lúdicos
o violentos infantes.
Cada uno floreció sexualmente.
Cada uno tiene el poder de destruir
o de amar a una flor, a un árbol,
al ver el paisaje y admirar la
imagen pensada.
El poder de la energía es diferente,
florecerás de nuevo
desde abajo,
y te cortarán cada día para que te veas mejor.
El jardinero no sabe de muertos.

Algo autobiográfico


Una familia disfuncional,
es un canal de dolor...
recaen dosis de sedantes
en mi cerebro
que buscan apagar
las luces de alerta
de falta de dinero.
Mi forma
exaspera al que vive
construídamente el capitalismo.
Hoy nada es lo mismo.
Soy inútil en la esfera de la decisión,
y no queda sino el rastro de un idealista.
Un anticonvencionalista que morirá ...
que ya está muerto por dentro,
pero morirá aún más.
El dolor está por llegar en algún otro viaje,
las maletas sólo tendran jeans rasgados
en las rodillas de sentarse en el asfalto
con los pobres de la calle.
Nunca dejé de ser el símbolo
que constituye la familia
y se vuelve real
representándose una y otra vez
en mí.
Nunca dejé de ser real conmigo mismo,
nunca dejé de pensar tanto en mí,
 angustia egocentrismo.
Hoy no sé que será mañana,
pero necesito estar muerto,
para descubrir que la  vida
huele a miseria desde que la conocí.
Huele a arteria abierta,
a adolescente que dice
¡Madre alerta...!
que me quiero morir.
Si tan solo la atención se hubiese posado
con sus alas en formas de caricias
de besos, de gestos, y no solo las caras
de cansancio y disgusto y violencia...
Hoy no soy adicto a la paciencia,
más bien quiero prender fuego el mundo.
En el tiempo soy un delirante y vagabundo
no soy más que un número
de generaciones falladas,
neuróticas desde el primer hombre.
Padre si tan sólo hubieses existido,
caminaría las dos cuadras que nos separan,
pero que en realidad son ideas
de frustración y abandono y desespero.
Y son ideas finitas, pero sentimientos
tan grandes como la posible infinidad
del universo.
Madre si tan sólo nos hubiésemos tenido
como cuando era un lactante,
y tus ojos se posaban en mi,
mientras el placer era extremo.
El cenicero no se partió en tu cara,
pero el cuadro se rompió
en el momento en que
"el alienado" actuó a propósito como alienado.
Por que jugar malas jugadas,
dejan jugadores pagando y enojados,
y si les dices que estan de lado,
te mostrarán el lado oscuro.