Vistas de página en total

martes, 26 de abril de 2011

Andrea

Tu cadera me espera,
o al menos me esperaba,
en los tiempos del querer,
que quedaron en la nada.

Escribo una nota atrasada;
de mis miedos arrastrada,
y a lo lejos veo una cara,
Protectora y Agraciada.

Que me mira y rie;
que me oye y llora,
y es entonces que tu Aurora
se desprende en mi persona.

Ya no queda tiempo vano,
ni razones, ni intervalos;
yo no pierdo más el tiempo,
y te digo que te amo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario