Hoy estoy feliz, a pesar de la existencia de la infelicidad.
Hoy soy rico, a pesar de vivir con carencias y entre carencias.
Hoy me despojo de lo ideal y aprendo de las vicisitudes.
Hoy escapo de querer escapar y si aún quiero hacerlo no me escapo.
Hoy soy feliz aún muchas veces siendo triste, porque conozco
la tristeza y todo lo que ella me dió.
Hoy soy el rey de mis propios pensamientos aunque conozca la
imposición, la tiranía y el espejo.
Hoy soy un hombre para mañana convertirme en otro y eso
hoy me convierte en todo lo que soy y seré.
Hoy soy una potencia en reposo que luego se convertirá
en hechos, ¡grandes hechos! para convertirse por fin en el
deceso del deseo y la magnanimidad propia del viejo que conquistó.
Hoy soy el centro de mis problemas, porque resulta lógico que soy
el centro de mis respuestas y nada puedo ganar atribuyendo culpas.
Hoy soy un individuo en el sentido mas egoísta de la palabra aunque
dependa constantemente del otro y de la imagen del espejo.
Hoy soy todo lo que pude haber dicho exactamente opuesto a lo expuesto
y por eso estoy feliz. Por que no lo dije.