Vistas de página en total

miércoles, 6 de junio de 2012

Deseo


Amor... todo lo que necesitamos para convertinos en afecto.
Lo que quieren ustedes, lo que quiero yo,
lo que el solitario quiso,
en lo que el escéptico no creyó.

Alegría. Para vivir la mañana en un canto de pájaros.
Para olvidar la duda y  sofocar el padecer
invitando duras caras a volver a embellecer.

Deseamos mucho más..., mucho más, de lo que deseamos. Eso es inalcanzable. Al cumplir tu deseo una parte tuya morirá. Todo lo que pocos hayan, los que viven en paz, los grandes vividores, no es suficiente. Es necesario llegar, al menos, a conocer alguna gran satisfacción..., para entonces dejarla ir en tu aire y, desinflado, sentir de nuevo el vacío. Luego la sensación del aire será diferente. Cuando inhales el aire será frío como el de las montañas y el placer de sentirse vivo y la satisfacción serán mayores. Y, al inhalar, el vacío será solo cuestión de aire, pues quien se atreve a conocer satisfacciones no le teme a los vacíos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario