Me acusaron.
Por querer ser libre me acusaron;
me acusé.
La corriente seguía su curso;
me solté.
Acusado fui y me acuso.
La marea golpeaba erosionando
en su actuar mínimo;
un proceso inmenso.
La acusé.
Como ella, la memoria,
de la roca hace historia,
y el polvo del futuro,
misma agua lo provoca.
Mil milenios,
días y noches de aguas furiosas
-que por momentos- destruyan la solidez.
Tiempos inesperados,
momento inoportuno,
una sola noche talvez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario