La húmeda noche me recuerda,
El olor de la pobre antesala,
que antes fue mi sala,
enriquecida por la riqueza de tu perfume.
Rosas… tu ruborizada cara,
la lluvia sobre la tierra,
jazmines, rosas y mi rosa.
Y es mi prisa tu prisa,
siempre es tiempo de mojarnos,
o desfallecernos de risa.
Acostarnos en el balcón,
y volar con la brisa.
Y una vez ya en pleno vuelo,
poder tomarte de la mano,
y sentirme llevado.

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