Sólo pretendo refugiarme en tus brazos de
frazada con
el bolsillo lleno de piedras que harán sapito en nuestro río. Rio de
nuestra imaginación
que es amnésica, cada segundo
es un instante nuevo.
Hay un pequeño lugar
en donde los sueños son reales.
Hay un inmaculado proceso.
Hay tantas cosas detrás
y adelante sólo buena madera
y también madera para el asado.
La carne es trémula, tiene nervios
como la de la vaca que comemos.
Tembló.
Como tiembla la tierra, un sismo,
en cada paso al matadero.
Nosotros somos los elegidos,
nos cortamos el pelo una vez por mes,
nos vestimos con nuestros sacos,
y decidimos hacerlo así hasta no aguantar.
Cada sonrisa falsa nos indica que somos sociables,
cada ataque de ansiedad te llevará al matadero.
Cada psiquiatra intentará sacarte el último centavo.
Cada uno de nosotros elige la hipocresía
en mayor o menor medida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario