Hay un color que me hace olvidar
y lo desconozco;
hay un olor que me hace llorar
y lo conozco,
hay tanto que tuve que aplastar,
repudiar, alejar,...
casi tuve que ahorcar mis ideas.
Hoy no hay plegarias, ni socorros,
ni lástimas ni culpas.
Hoy no hay nada.
Una película corre y uno
no elige los finales ni los principios.
Hemos perdido libertad aún sin vida.
Existe algo que consigue dar fin a la depresión...,
¡existimos como una montaña de expresión!
Ya no sé si quiero llorar pensando
en cuando éramos más puros,
en cuando te dí las bolitas
para que jamás me olvides
y me las devolviste
en un segundo encuentro
Hoy fue todo de corrido
Sin convencionalismos.
Tampoco me gustó...
Creo que nada me asquea más que ustedes.
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