Si no sos capaz de demostrar lo que sentís?
Para que te acercás, para que venís?
Si el orgullo del que pierde por cierto motivo,
lo mantiene la persona que perdió…
el motivo sigue vivo.
el motivo sigue vivo.
Y esta nada pretenciosa que me sumergió,
a esperar muestras de afecto, luego no se vió.
Hoy aún escucho sus palabras, ya cansado
de escucharlas o de verlas pues son nada.
Cuando puedas conocer el valor de las palabras,
¡Cuenta te darás que poco hablas!
No hay comentarios:
Publicar un comentario